APRENDE A CUIDAR A TU NIÑO INTERIOR

Algunos niños han tenido infancias felices. Relaciones de confianza sólidas, estables, amorosas, respetuosas y cariñosas. Otros niños han sido desvalorizados, no tenidos en cuenta, criticados, invadidos, exigidos, o en el más triste de los casos condenados a una soledad no buscada ni explicada. Y otros niños, la mayoría, han tenido un poco de los dos lados, una de cal y otra de arena.

Los niños tienen unas necesidades básicas, legítimas y fundamentales para su desarrollo físico y emocional. Necesitan comer, estudiar, jugar, necesitan ser amados por quien son y no únicamente por las cosas que hacen. Necesitan ser respetados y sentirse cuidados, valorados y escuchados en intimidad y cercanía. También necesitan aprender a desarrollar su propio espacio, su ritmo, su creatividad. Necesitan abrazos, necesitan risas, necesitan que les cuenten la verdad y que les dejen sentir lo que les sale de dentro. También necesitan límites, amorosos, coherentes y claros, para aprender las frustraciones de la vida e integrarlas sin miedo.

Los niños crecen, se convierten en adultos con nuevas necesidades, con nuevos retos vitales, con nuevas responsabilidades. Un adulto guarda en su corazón el niño que fue, con sus ilusiones, aspiraciones, deseos y curiosidades.

Pero crecer por fuera no siempre implica crecer por dentro. Cuando las circunstancias no fueron las adecuadas, cuando ese niño no pudo obtener el amor incondicional que necesitaba, el adulto arrastra una herida emocional que le condiciona y limita hoy para vivir su vida en armonía y autonomía. Entonces, ese niño, que todos llevamos en el corazón, siente, piensa y actúa como si fuera ayer, como si fuera entonces. Y hoy hace lo que puede para sobrevivir.

Para los que por diversas circunstancias se sintieron tristes, solos, desamparados o asustados muchas o algunas veces, hay esperanza. Un gran paso hacia la autonomía, hacia la curación de nuestros corazones, consiste es hacerse cargo de ese niño interior herido.

 

Esta es la carta que he escrito para el niño que llevamos en nuestros corazones, espero que pueda ayudarte, (es importante que lo leas en el sexo que  te corresponde):

 

 

CARTA DE MI ADULT@ A MI NIÑ@

Querido niñ@,

Después de mucho tiempo me doy cuenta de que estás aquí conmigo. Estoy aquí para decirte que a partir de ahora nunca más vas a estar sol@ pues yo te voy a acompañar.

Perdona si en ocasiones no te he escuchado, o si al hacerlo te he criticado y abrumado con mi exigencia y mi censura. Lo siento, así aprendí, y estoy dispuesto a aprender de nuevo para que podamos hablar junt@s, porque TODO lo que te pasa es importante para mí, TODO lo que piensas sientes y haces merece mi atención y amor.

 Reconozco que sufriste, que a veces no lo pasaste bien, y te sentiste enfadad@, triste y asustad@ y que muchas veces tuviste que atravesar todas esas sensaciones tú sol@, o disimulando. Voy a estar contigo cada vez que recuerdes, o cada vez que algo de lo que vivimos hoy te recuerde ese dolor, voy a dejarte llorar, tener miedo, enfadarte, aquí estaré a tu lado, pues recuerda ya no estás sol@.

 Me comprometo a cuidarte todos los días de mi vida, a escucharte, valorarte, mimarte y darte mucho, mucho amor. A partir de ahora somos un equipo, y juntos/as vamos a avanzar siempre en este camino de vida. Buscaré a las personas que son buenas para ti, que te den amor y que respeten quien eres. Buscaré las actividades y situaciones que más te gusten, que más feliz te hagan, y te preguntaré como estás y lo que necesitas de hoy y de ayer. Y cuando algo inevitable o triste pase, estaré con fortaleza a tu lado recordándote que esto es parte también de la vida, pero que juntos/as lo superaremos.

 

Te valoro por lo que eres. Eres bonit@, inteligente, válid@ y bondados@. Me gustas. Confío en ti, confío en que vamos a ser muy felices junt@s. Vamos a reir, a divertirnos y a jugar. Vamos a sentir amor, alegría y poder. ¡Nuestro poder!

 

Te quiero, de lo más profundo de mi corazón y quiero que sepas que:

 

 

   ERES IMPORTANTE.

 

PUEDES DISFRUTAR.

 

PUEDES ACTUALIZARTE.

 

PUEDES ESTAR SAN@ Y BIEN.

 

PUEDES ACEPTAR TUS ÉXITOS.

 

PUEDES SER TÚ MISM@

 

PUEDES SER HOMBRE/MUJER

 

PUEDES SUPERAR A TUS ANCESTROS.

 

PUEDES CRECER Y COMPROMETERTE.

 

PUEDES ESTAR CERCA, INTIMAR, AMAR.

 

PUEDES HACER QUE LAS COSAS SUCEDAN.

 

PUEDES SENTIR Y EXPRESAR LO QUE SIENTES.

 

PUEDES PENSAR CLARO Y TOMAR DECISIONES.

 

PUEDES PERTENECER A TU PAREJA Y A TU FAMILIA.

 

CONSTRUYE  TU VIDA Y VIVE INCONDICIONALMENTE.

 

 

LUCÍA CAMÍN PSICÓLOGA-PSICOTERAPEUTA

 

NB: Algunas ideas y extractos del artículo han sido recogidos de la bibliografía de Gloria Noriega (Psicóloga Analista Transaccional)

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