El niño interior: Descubre cómo atenderlo y sanarlo.

23/07/2017 / por Juan del Valle / Niño interior

niño interior foto banco blog de psicología

Probablemente lo intuías, tu niño interior habita dentro de ti. Y sí, él tiene ilusiones, miedos y deseos. ¿Quieres conocerle más? Pues te presento algunas claves de cómo identificar, conocer y acompañar a tu niño interior. Para que puedas integrar y sanar esta parte de tu personalidad. Y también para que puedas conectar con tu propia felicidad. Porque de eso se trata al fin y al cabo, ¿no?

Un breve relato personal

Para empezar, estoy inquieto y tengo la tripa revuelta. También, me noto acelerado y con pensamientos repetitivos y negativos desde por la mañana al levantarme. Finalmente, me doy cuenta de que mentalmente estoy en modo bucle y que siento algo de rabia. De esta forma, me pongo a reflexionar: “A ver, ¿qué me está pasando? ¿Estoy enfadado por algo, quizás nervioso?”. Así, reviso un poco mi día y no encuentro una razón clara para sentirme mal. Quizás es el día de trabajo que se presenta un poco ajetreado y siento prisa, o que mis hijos están más demandantes de lo habitual y me siento cansado. Sea lo que sea, tal vez tengo mis motivos. Así que decido que voy a atender a lo que me pasa durante dos o tres minutos.

Diálogo con mi niño interior:

Me subo a mi habitación, cojo una silla y la acerco a la cama. Me siento en la silla y a los pies de la cama pongo a mi Niño (a la parte de mí que sigue siendo un Niño, como si tuviera seis añitos).

– Pequeño Juande, ¿cómo estás? ¿Qué tal llevas el día? (ADULTO)
Bueno, así ,así. (NIÑO)
– ¿Qué te pasa? (A)
Estoy cansado. (N)
– ¡Vaya! Lo entiendo. Yo también lo estoy. No paramos. Y, ¿te pasa alguna otra cosa? (A)
– Estoy un poco asustado. (N)
– ¿Ah si? Bueno y, ¿qué podemos hacer? ¿Hay algo que podamos hacer para ayudarte? (A)
– No lo sé. (N)
– Tal vez, ir un pelin más tranquilos. Y, ¿tener un ratito para nosotros esta tarde? (A)
– Eso está bien. Tener un rato para merendar tranquilamente a lo mejor. (N)
– ¡Muy bien! Haremos lo posible para tenerlo, ¿vale? Me comprometo a ello. (A)

Y continúo con mi día desde un lugar diferente, con más comprensión y con el compromiso de tener en cuenta a mi Niño interior esta tarde.

La técnica el diálogo con el Niño:

Este breve relato en psicoterapia se conoce como “Diálogo con el Niño”. Es una técnica terapéutica sencilla y eficaz para autorregular nuestras emociones cuando estamos bajo estrés. Se basa en el concepto de los Estados del Yo, procedente del Análisis Transaccional, ahora te explicaré en qué consiste.

niño interior hablando

¿Qué entendemos por Niño interior?

El Análisis Transaccional y su teoría de los “Estados del Yo” habla de que todos tenemos tres partes de nuestra personalidad: el padre, el adulto y el niño. Y todos nos colocamos en uno de esos tres estados a lo largo de nuestros días, casi sin darnos cuenta.

PADRE: Cuando actúas, piensas o sientes en la manera que has visto que lo hacen tus padres o figuras parentales o de autoridad.

ADULTO: las veces que te comportas, piensas o sientes de forma, respondiendo a una situación “aquí y ahora” con tus recursos y habilidades propias que has ido desarrollando en tu maduración.

NIÑO: si actúas, piensas o sientes como lo hacías cuando eras un Niño, entonces tienes activo y te has posicionado en el estado del Yo Niño.

Así que el niño interior es una parte de tu personalidad.

Se trata del niño que fuiste y que aun hoy, en tu presente, asoma en ti. Si te entusiasmas ante un nuevo proyecto, te alegras y disfrutas de tomar el sol o jugar en la playa o de comer un helado en la piscina igual que lo hacías cuando eras pequeño ante una actividad estimulante. Cuando te pones nervioso al hablar con tu jefe, igual que ante un profesor hace muchos años en el colegio. Las veces que te atemorizas, angustias y anticipas que algo malo va a pasar igual que lo hacías cuando eras niño y vivías situaciones de estrés. De esta forma, hay situaciones en el presente, que por su alta carga de intensidad o su similitud, pueden hacer que tu niño interior se active.

niño interior creencias

Y también tiene sus propias y particulares creencias sobre la vida

Generalmente la angustia y la ansiedad son emociones que tu niño interior experimenta y que van asociadas a creencias que piensas en esta parte de tí mismo. Es decir, creencias sobre tí mismo (lo que eres), sobre los demás (lo que son y puedes esperar de ellos) y sobre el mundo (cómo funciona).

Por ejemplo, ante el nerviosismo e inquietud que sientes antes de una reunión con un jefe o un cliente importante puedes estar conectando con la creencia “No soy suficientemente bueno” o “Al final, alguna cosa pasará y no lo conseguiré”.

Las creencias forman parte de tu estado Niño porque en tu infancia las oíste. Bien te las dijo alguna persona de referencia (tus padres o algún abuelo) o bien lo inferiste tú mismo como explicación a una situación que viviste y fuiste haciéndote esta idea de ti mismo a base de experimentarla más veces. Y ahora te las sigues repitiendo internamente en una situación que puedes vivir de forma parecida.

niño interior paseando

¿Qué puedes hacer por tu niño interior?

  • Habla con él honestamente: de esta forma estarás reconociéndole y aceptando que está y que forma parte de tí.  Porque todos necesitamos ser reconocidos, aceptados y saber que formamos parte de algo más grande que nosotros mismos. Así que te animo a que hables con tu niño interior a menudo.
  • Conócele: descubre cómo vive los miedos, la alegría, la frustración, el disfrute, etc. Y así, te darás cuenta de cuando se activa y está al control de tu mente. Esto pasa constantemente, varias veces al día, aunque la mayor parte de las veces te pase desapercibido. Necesitas ser consciente de qué te pasa, qué te asusta o qué te da rabia.
  • Ofrécele soluciones: si le atiendes y escuchas, podrás ofrecerle la mejor solución para atender a su propio malestar aquí y ahora. En mi relato, mi Niño necesitaba ser escuchado y ser tenido en cuenta. Como la mayoría. En ocasiones, esto es lo más que puedes hacer por el Niño en un momento determinado. Y estará bien que se lo puedas dar.

Todo esto es acompañar al Niño. Sentarte en tu habitación con él durante unos minutos y preguntarte: “Pequeño, cómo estás?” Y escuchar lo que dice.

El hombre mejor no es nunca el que fue menos niño, sino al revés: el que al pisar los treinta años encuentra acumulado en su corazón el más espléndido tesoro de la infancia.

José Ortega y Gasset

Atendiendo a tu niño interior en terapia

El proceso de psicoterapia desde un enfoque humanista pone el foco de atención en esta parte “niña” de la personalidad y la mente humana. De esta forma, la psicoterapia es un proceso de acompañar al Niño en lo que le asusta en lo más profundo, lo que le produce inseguridad, angustia y malestar. Así, ayudamos al Niño a superar el dolor y curar las heridas que todos los Niños nos hacemos y tenemos. Para que el Niño pueda disfrutar de su día a día, estar contento de su existencia y vivir una buena vida.

Por supuesto en mi trabajo como terapeuta, mi Estado del Yo Niño está presente. Así, siempre está sentado conmigo acompañando a las personas que vienen a mi consulta de psicoterapia. Por eso es que le conozco y que sus emociones e intuiciones son valiosas para mí pues ayudan a conectar con el Niño de mi cliente. Y porque son importantes por ser de mi Niño.

niño interior foto juan

Juan del Valle

Soy psicólogo y psicoterapeuta de adultos y parejas. Si quieres conocer más sobre mi trabajo, entra en mi web.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *