¿La terapia de pareja sirve para superar una infidelidad?

Superar una infidelidad | Por Mª Peña Campos de España, psicóloga

Muchas parejas acuden a terapia después de vivir una infidelidad con la esperanza de poder recuperar “la pareja” que en algún momento se perdió. Quieren poder superar toda esa vorágine emocional que produjo un gran daño tanto a cada miembro de la pareja como en la relación, y que en muchas ocasiones, es causa de ruptura.

Este camino no será fácil, podrán pasar por momentos de enfado, rabia, tristeza, decepción o confusión, se explorarán campos nuevos o incluso descubrirán aspectos en los que nunca repararon.

Pero si son capaces de aventurarse en este viaje podrán obtener las claves necesarias para poder estar en relación de una manera satisfactoria. Ya que en un 90% de los casos en las que una pareja se ha deteriorado, podrá mejorar si hay una motivación y voluntad por ambas partes para hacerlo. Por ello la terapia de pareja es una herramienta muy útil para poder ayudar a superar una infidelidad.

Superar una infidelidad: ¿qué significa ser infiel?

Popularmente, se considera que las infidelidades “son las relaciones afectuosas del tipo romántico, a corto o largo plazo, establecidas con personas distintas del vínculo oficial que a menudo se mantienen en secreto por considerarse como una amenaza a la institución familiar”.

Cada persona tiene una definición propia de lo que para él o ella sería cometer una infidelidad. En algunos casos, lo asocian únicamente a un contacto físico y/o sexual pero el concepto de infidelidad va más allá. Va unido a la falta de fidelidad al compromiso de exclusividad.

Las parejas al formarse van desarrollando los pilares en los que quieren asentar su relación, establecen contratos tácitos o/y expresados con respecto a diferentes aspectos del vínculo. Una infidelidad puede significar un quebrantamiento hacia cualquier tipo de compromiso establecido o esperado.

▷ ¿Una relación extramatrimonial se consideraría una infidelidad?

Depende de lo pactado por la pareja. Si hay un acuerdo en la relación para mantener, por ejemplo una relación abierta, no estaríamos ante una infidelidad. En este caso las relaciones con terceros están permitidas.

Por ello es necesario explorar cuáles son los compromisos que una pareja ha establecido desde el inicio. Estos compromisos no tienen por qué estar pactados expresamente. A veces los deseos y las necesidades no se ponen de manifiesto porque entienden que se da por supuesto, y en otras ocasiones, por miedo a que la pareja no esté de acuerdo y ponga fin a la relación.