Psicología Infantil

Nuestro psicólogo infantil Madrid realizará un abordaje integral de los problemas que aparecen en etapas decisivas del desarrollo de niños y niñas y que pueden afectar a su desarrollo posterior.

Fundamentalmente la terapia infantil está adaptada a su momento evolutivo, de manera que trabajamos con técnicas que estimulan sus procesos físicos y emocionales. Vosotros papás, también participáis en el proceso, y contaréis con la guía de un experto psicólogo infantil en Madrid.

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¿Los niños deben acudir a un psicólogo infantil?

La infancia es una etapa del desarrollo evolutivo en la que los procesos psicológicos son muy sensibles al ambiente. En psicología, se habla de que la mente en esta etapa es especialmente “plástica” a los estímulos externos. Esto proporciona que el niño/a pueda adquirir habilidades que ayuden a su crecimiento. Durante todo este proceso, marcado de los 0 a los 11 años, van experimentando muchos cambios. Cambios en su cuerpo, en su espacio emocional y en la manera de relacionarse con el mundo. Y en todos estos retos pueden darse obstáculos en el desarrollo por diversas causas.

Durante todo este proceso de cambio, los niños y niñas pueden experimentar ciertas dificultades que hay que atender. Quizás algunos adultos piensen que ciertas conductas o síntomas son “normales”, y que pronto se pasarán. Sin embargo en algunos casos es muy necesario que podamos atender lo que sucede de manera específica. Para que los niños y niñas puedan desarrollar de una manera respetuosa sus habilidades sociales, emocionales, de estudio…

¿Cuándo consultar a un psicólogo infantil?

Muchas veces los padres o madres no saben cuándo es necesario acudir a la consulta de un psicólogo infantil. Sin duda no es una cuestión fácil, te presentamos algunas claves.

Cuando el niño presenta conductas no adecuadas para su edad o contexto determinado.

Como por ejemplo problemas de agresividad, obsesiones, miedos, problemas en el rendimiento escolar, timidez extrema…También pueden ser conductas que aunque es esperable que aparezcan en una determinada edad no se estén dando aun. O también pueden ser problemas físicos sin causa médica. Como dolores de cabeza, vómitos…En el caso de que no sepas si una conducta es esperable o “normal” para su edad, es recomendable consultar con un psicólogo infantil que te orientará sobre la evolución “natural” de niños y niñas.

Si las conductas inadecuadas aparecen frecuentemente.

Es decir si siguen un patrón que se mantiene relativamente estable en el tiempo y no tienden a desaparecer. No podemos hablar de un problema psicológico si el niño o la niña presenta alguna de las conductas no adecuadas de manera puntual y aislada. En este sentido, es importante que en cuanto se observe un patrón conductual específico, pueda consultarse a un psicológico infantil para atenderlo cuanto antes y evitar que se cronifique.

Cuando las conductas afectan a varios contextos o a uno en particular pero intensamente.

Así, es habitual que las conductas problemáticas se den en varios contextos de manera simultánea: en el colegio, en sus relaciones entre iguales. También pueden existir dificultades en la dinámica familiar como enfados, celos o mala gestión emocional. Pero no tiene porqué ser un problema extendido a varios entornos. Así, puede que se limiten a un ámbito determinado, pero que por su intensidad, limite la vida natural del niño en ese contexto.

Ante situaciones de riesgo o cambios grandes.

Pueden ser situaciones externas al niño, com un cambio de colegio, la separación de sus padres, un cambio de residencia. En estos casos, es bueno acudir unas sesiones a la consulta de un psicólogo infantil, que dará orientación para que el proceso sea lo más saludable posible para ellos. También pueden ser situaciones graves como situaciones abuso, o acoso. En estas circunstancias, el trabajo del psicólogo infantil con el niños o la niña y sus padres o cuidadores es fundamental para evitar secuelas posteriores y atender con prontitud lo que está ocurriendo.

Si observamos cambios bruscos en los niños o niñas.  

Así, pueden ser cambios repentinos: se vuelve apático, deja de relacionarse…En estos casos, es altamente recomendable consultar con un psicólogo infantil, porque suelen ser conductas de gran relevancia para el mundo psíquico del niño o la niña.

Cuando los padres están perdidos y necesitan una orientación general.

Muchas veces los padres pueden vivir los cambios naturales en sus hijos, de manera inquietante, preocupante e incluso, abrumadora. Así pueden sentir miedo, desconocimiento, temor a estar haciéndolo mal. Por lo que acudir a la consulta de un psicólogo infantil, puede ser una manera de que el niño/a y su familia consigan un acompañamiento en todo este proceso hacia un desarrollo más saludable del niño/a.

¿Qué problemas atiende un psicólogo infantil?

Gestión emocional.

Problemas de Gestión emocional

La expresión y manejo de las emociones es fundamental en niños y niñas y a veces se vuelve complicada por diversas causas. Desde la falta de estimulación o educación emocional. Hasta eventos complicados o dolorosos a los que un niño se puede enfrentar en su día a día y que pueden escaparse a los recursos de los que disponga.

Los miedos son muy frecuentes en los niños y es importante que puedan aprender a regularlos. También la tristeza, la decepción, la culpa…

En terapia, el psicólogo infantil, ayudará a los niños y niñas a reconocer, nombrar y gestionar su mundo emocional. Y también a conectar el mundo emocional con los pensamientos y las sensaciones corporales. Sin duda, este desarrollo es útil para ir asimilando los estímulos que le rodean y enfrentar la vida de una manera integral en la adultez.

Problemas de agresividad y rabietas.

Problemas de agresividad verbal o física.

Aquí podemos incluir un amplio abanico de comportamientos: rabietas, golpear, morder, destruir cosas, robar… En este sentido, puede existir una dificultad en la expresión saludable de la rabia. También puede que haya alguna causa menos visible que sea necesario atender. En general aprender a gestionar esta emoción ofreciendo vías alternativas de expresión, será una de las bases del tratamiento terapéutico.

Depresión.

Depresión.

Los síntomas más típicos de la depresión en niños y niñas son la apatía, la pérdida de interés por actividades que antes resultaban gratificantes. Y la irritabilidad, ante estímulos de poca importancia. Por supuesto existen distintas intensidades, y no hay que alarmarse por un cambio no relevante y aislado.

Ansiedad y fobias.

Ansiedad y fobias.

También los niños pueden experimentar ansiedad, miedos intensos o incluso fobias. Pueden tener síntomas corporales de activación: sudoración, opresión en el pecho, taquicardias. También pueden tener una preocupación excesiva y limitante ante situaciones normales. Así, los miedos naturales de la infancia (al rechazo, a la oscuridad…) se vuelven muy intensos, y les lleven a realizar conductas de evitación (negarse a ir a dormir, o a ir al colegio). O también estos miedos pueden manifestarse como reacciones emocionales intensas. Si estos temores no se atienden, pueden convertirse en problemas más graves. Por ejemplo la fobia a la oscuridad, a ir al colegio, fobia ante los exámenes.

Obsesiones y manías.

Obsesiones y manías.

Pueden presentarse ideas repetitivas y limitantes ante la posibilidad de que ocurran cosas malas. Algunos niños presentan temores intensos y repetitivos ante la muerte, los desastres, las enfermedades. A menudo estas ideas vienen de la mano de rituales que generalmente sirven para calmar el miedo, como repetir acciones sin sentido. Y también pueden surgir tics nerviosos, en los ojos, repetir palabras, movimientos repetidos en sus extremidades…

Dificultades en la familia

Dificultades en la familia.

Es habitual que las dinámicas familiares se vean mermadas por las interacciones diarias entre sus miembros. Así puede que haya problemas de celos entre hermanos, luchas de poder, competiciones, peleas. Un buen psicólogo infantil ayudará a identificar las dinámicas familiares problemáticas, y a establecer nuevos modelos de funcionamiento intra-familiar.

Dificultades en la aceptación de normas y límites.

Dificultades en la aceptación de normas y límites.

En ocasiones los niños presentan conductas de rebeldía o incumplimiento sistemático de las normas y límites. Y este punto es muy importante porque va más allá de la aceptación de la autoridad en casa o el colegio. Ya que si el niño hace un buen aprendizaje de los límites, poco a poco irá comprendiendo que existe un “yo” y existe un “otro” en las relaciones. De manera que aceptar las normas de convivencia implica que tomen consciencia sobre los efectos que tiene su comportamiento en el entorno, lo cual facilitará sus relaciones sociales, y su integración social.

Dificultades en el colegio.

Dificultades en el colegio

Es posible que el niño o la niña presente problemas en el colegio. Incluso es posible que sean los propios tutores o profesores los que detecten el problema y alerten a los padres. De esta forma, puede presentar disminución del rendimiento escolar y problemas de concentración. También conductas de agitación y disputas con los compañeros y problemas de integración en el grupo. Nuestros psicólogos infantiles realizarán un buen diagnóstico del problema, para poder intervenir y motivar al niño en el proceso, siempre atiendo a sus particularidades.

Problemas en sus relaciones.

Problemas relacionales

Así, pueden ser problemas relacionales con sus hermanos, con sus amigos…. Problemas de timidez o aislamiento, o de agresividad. Es vital que puedan desarrollar sus propias habilidades sociales para su bienestar futuro. Las creencias e imágenes de sí mismo y de su mundo interno, junto con las experiencias que asimila de su entorno, son determinantes en el desempeño de los estilos de relación y serán un trabajo terapéutico fundamental.

Duelos y pérdidas.

Duelos y pérdidas

En el recorrido de vida los niños se puede enfrentar a diversas pérdidas. Como separaciones, mudanzas, muertes, cambios de colegios. Las pérdidas tienen un impacto en su experiencia interna. Y en ocasiones se hacen difíciles de digerir. Esto puede manifestar de diversas maneras. Por ejemplo con cambios notables en la relación con sus padres. O también con cambios abruptos de actitud que sorprende a los adultos de su entorno. La psicoterapia facilita el acompañamiento para vivir, expresar y asimilar estas despedidas.

Experiencias de abuso, acoso o maltrato.

Experiencias de abuso, acoso o maltrato

Englobamos aquí el maltrato físico o verbal, acoso escolar o bullying y abuso sexual. Así, la experiencia de crecimiento y energía del niño se pueden ver bloqueadas o vulneradas. Bien sea por desatención, o por el trato dañino o violento de otros. Dando como resultado diversos problemas (somatizaciones, ansiedad, retraimiento, sobre-alerta, signos de hiperactividad, agresividad…). Por lo tanto, la detección, valoración y acompañamiento psicoterapéutico en estas ocasiones se hacen vitales. Ya que estas vivencias superan los recursos habituales con los que cuentan los niños/as para el afrontamiento de los problemas que surgen en su cotidianeidad.

Procesos de adopción.

Procesos de adopción

Aunque en los procesos de adopción se dan situaciones de enorme felicidad para el entorno familiar y el propio niño o niña, esta situación no siempre es fácil. Tanto para el menor que ha podido vivir experiencias difíciles, abandonos, o negligencias. Como para las familias que necesitan a veces ayuda para integrar al nuevo miembro.

Problemas psicosomáticos.

Problemas psicosomáticos

Somatizaciones. Algunos niños pueden experimentar síntomas físicos que no responden a una causa médica. Así, pueden experimentar repetidamente un nudo en la garganta, dolores de estómago, de cabeza, vómitos, tartamudez, mutismo total o selectivo… En el trabajo terapéutico, el psicólogo infantil, se centrará en averiguar el origen de dichos síntomas para poder tratarlos.

Trastornos del sueño. Algunos niños presentan manifestaciones en el sueño que puede limitar su estado de ánimo y rendimiento escolar. El sueño es un factor de salud mental fundamental, ya que cumple muchas funciones de regulación emocional, psicológica y consolidación de la memoria y procesos cognitivos. Así algunos niños pueden experimentar insomnio, es decir dificultad para conciliar, o mantener el sueño. También pueden experimentar pesadillas o terrores nocturnos. Es decir experiencias inconscientes de alta intensidad emocional. El psicólogo infantil, atenderá a las causas subyacentes, así como hará labores de re-educación en la higiene del sueño con el niño y sus padres.

Falta de control de esfínteres. Algunos niños más allá de los 4 o 5 años pueden presentar problemas de encopresis y enuresis. Es decir emisiones involuntarias de orina y heces. En cada caso es importante prestar atención a las causas de base, como la ansiedad, el comportamiento negativista de base…

Trastornos alimentarios.

Problemas de alimentación.

Los niños y niñas pueden experimentar diversos trastorno alimentarios como son:

Anorexia. Aunque esta patología es más frecuente en adolescentes, cada vez se presentan en niños a edades más tempranas. Generalmente viene asociada a la restricción de alimentos por problemas de auto-imagen. Es fundamental tratar este trastorno en cuanto aparece, para frenar su evolución posterior.

Bulimia. Igualmente cada vez aparecen en etapas más tempranas del desarrollo. Suelen ser atracones en cortos espacios de tiempo, acompañados de “purgas” o vómitos auto-inducidos o laxantes. Como causas podemos encontrar la falta de autoestima.

Obesidad infantil. En España la obesidad infantil es una epidemia reciente. Es importante atender a los hábitos alimenticios de niños y niñas, además de para su salud física, para su salud psicológica. Muchos de los niños con obesidad, presentan importantes riesgos para su auto-estima y auto-concepto, que es necesario atender.

Miedo a atragantarse. Algunos niños han podido experimentar experiencias traumáticas vinculadas a la deglución. Esto se manifiesta en que tienen un miedo grande a atragantarse con alimentos sólidos, y pueden resistirse a tomarlos, llevándoles a alimentarse a base de purés o líquidos para evitar la situación temida.

Psicólogo infantil Madrid: ¿Cómo trabajamos?

La terapia con niños y niñas está dirigida a niños y niñas entre 5 y 11 años de edad y sus familias. Es un tratamiento adaptado a su momento evolutivo. De manera que trabajaremos con técnicas que estimulen sus procesos físicos y emocionales, a través del juego. Todo esto, teniendo en cuenta la relación que se crea entre el niño/a y el terapeuta. Ya que será el sostén de todos los trabajos mientras dure el proceso de psicoterapia.

La implicación de los padres o cuidadores en el proceso será fundamental para que los cambios que los niños van experimentando se consoliden. Así contarán con la guía y apoyo del terapeuta de manera regular. Podrán conocer el diagnóstico plan de tratamiento y las técnicas o estrategias a seguir en casa con el niño o la niña. Igualmente tendrán sesiones de orientación y evaluación con el psicólogo infantil una vez al mes.

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